No fuimos creados para vivir la vida solos.
No fuimos creados para crecer sólo en nuestra fe.
No fuimos creados para atravesar tormentas solos.
Fuimos creados para tener una comunidad saludable y piadosa.
Véase Hechos 2:42-47, Hechos 4:24.
Sea enseñable.
Sea responsable.
Esté dispuesto a sacrificar su preferencia.
Asegúrate de siempre darle el crédito a Dios.
Véase Filipenses 2:3-8, 2 Crónicas 26:1-21, Juan 3:30, Efesios 4:2, Mateo 7:3.
Se trata de dar lo mejor de nosotros en todo lo que hacemos.
Se trata de ir por la vida haciendo todo de todo corazón para el Señor.
Véase Daniel 6:3, Colosenses 3:23.
Somos generosos con nuestro tiempo, talento y tesoros.
Somos generosos con el pueblo de Dios y la casa de Dios.
Somos generosos porque Dios dio primero.
Véase 2 Corintios 9:6-12, Juan 3:16.